Una visita a la ciudad del Fado

LISBOA

Escapada en familia

  • Presupuesto estimado

    1.000 €

  • Tipo de Viaje

    Pequeño grupo de 4 personas
  • Duración

    3 Días

  • Ubicación inicial

    Madrid

  • Destino final

    Lisboa; Portugal.

Nuestra Ruta


   ! Lisboa no tiene mar, pero como si lo tuviera. Por qué el atajo es aquí un rio con vocación de océano, la antesala de mundos de ultramar y el origen de la ciudad, está haya vivido enfadada con él durante demasiado tiempo. ¡

Primer Día

La Plaza del Comercio

  • Está flanqueada en tres de sus lados por edificios con soportales y abierta al río Tajo, en su cuarto lado.

El Rossio

  • Cruzándo el arco se accede al corazón del barrio de la. Baixa, una amplia zona peatonal, repleta de escaparate. Siguiendo la rúa Augusta hasta el final se llega a la plaza de Rossio, también llamada de Pedro IV, la más emblemática de Lisboa.

Santo Antonio da Sé

  • La Iglesia de Santo Antonio Da Sé, barrio de Alfama, es un templo del siglo XIII, construido sobre los restos de una Iglesia destruida a causa del terremoto de 1750. En la fachada puede verse una curiosa combinación de estilo barroco con columnas jónicas y en el interior un mural de azulejos recuerda la visita realizada por Juan Pablo II en 1982. Justo al lado, el museo Antoniano, muestra diversos objetos relacionados con San Antonio de Padua, su culto y su devoción .

La SÉ

  • La Iglesia de Santo Antonio Da Sé, barrio de Alfama, es un templo del siglo XIII, construido sobre los restos de una Iglesia destruida a causa del terremoto de 1750. En la fachada puede verse una curiosa combinación de estilo barroco con columnas jónicas y en el interior un mural de azulejos recuerda la visita realizada por Juan Pablo II en 1982. Justo al lado, el museo Antoniano, muestra diversos objetos relacionados con San Antonio de Padua, su culto y su devoción .

"Escadinhas" de Santo Estevao

  • Cerca de la Sé, las escandinhas de Santo Estevao están formadas por varios tramos cada uno de ellos con una orientación distinta. Una sección de la escalera rodea la iglesia de Santo Estevao, reconstruida cómo tantas otras, tras el terremoto de 1.755, de la que merece la pena ver los azulejos de la antigua sacristía y los cuadros de Bernardo Pereira y Pedro Alexandrino. Desde lo alto de las escandinhas se puede contemplar una de las estampas más típica y bellas del barrio de Alfama, dominada por los tejados y patios de las casas bajas y las aguas del estuario del Tajo al fondo.

Segundo Día

Panteón Nacinal

  • En el campo de Santa Clara se encuentra la Iglesia. De Santa Engracia que alberga el panteón nacional. El templo cubierto de mármoles de en su interior destaca por su enorme cúpula. En el panteón descansan los restos o hay monumentos de homenaje de personajes históricos y literarios cómo Vasco da Gama, Enrique el navegante, el poeta Luis de Camoes o la cantante de fados Amalia Rodríguez..

El Monasterio de San Vicente

  • San Vicente de Fora en la Rúa do Limoeiro, es un recinto monástico en cuya Iglesia, decorada con mármoles y azulejos, hay un órgano barroco con tallas de madera de tamaño natural a ambos lados. En el antiguo monasterio agustino adjunto destacan los viejos azulejos, una antigua cisterna y el panteón de los Braganza, donde reposan los restos de casi todos los Reyes y reinas de está dinastía: desde el primero Joao IV, hasta Manuel II, último rey de Portugal .

Iglesia y mirador de Santa Lucia

  • Un pequeño paseo por las callejuelas enredadas del barrio de Alfama nos acercará hasta el mirador de Santa Lucía, situado junto a la Iglesia homónima que resulta ideal para contemplar el barrio de Alfama y el río Tajo. Es en realidad un pequeño jardín donde siempre además de turistas contemplando las vistas hay vecinos jugando al backgammon o las cartas bajo la sombra de una pérgola. Vale la pena fijarse en los mosaicos que hay en el muro exterior del templo.

El Castillo de San Jorge

  • La penúltima cita del día es el Castelo de San Jorge y no por casualidad. Los atardeceres desde aquí son los más inolvidables de Lisboa. Se entra por el arco de San Jorge junto a la casa del gobernador (con una tienda de recuerdos), desde allí se llega al antiguo patio de armas, luego pasamos junto a los pocos vestigios que queda de la capilla real, cerca de la cual están las antiguas prisiones y las viejas dependencia reales.

Iglesia de Gracia

  • Desde el Castelo, un paseo andando lleva hasta el mirador de Graca (para los que estén más cansados también se puede llegar con el tranvía 28), dónde se encuentra la Iglesia del mismo nombre, con un campanario del siglo XVIII y un interior rococó revestido en gran parte de azulejos dentro también puede verse pinturas de Joao Amaral, así como una imagen de Cristo ataviado con ropajes de color escarlata portando la Cruz. Todos los años el segundo domingo de Cuaresma, la imagen se saca en procesión por el barrio de Graca. El templo formaba parte de un antiguo convento agustino, aunque actualmente las dependencias monacales han sido convertida en un cuartel militar.
Lisboa no tiene mar pero como si lo tuviera. Porqué el Tajo es aquí un Rio con vocación de océano, la antesala de mundos de ultramar y el origen de la ciudad, aunque ésta haya vivido enfadada con él durante demasiado tiempo.
Rosario Cortes

Tercer Día

Padrao dos Descobrimentos

  • Belén es un antiguo pueblo que se ha incorporado Lisboa. Para llegar se puede tomar el tranvía 15 en la Plaza del Comercio, que en 20 minutos nos llevará cerca del descomunal. “Padrao dos Descobrimentos” (monumento a los descubrimientos), de 52 m de altura y con forma de carabela en cuya proa puede ver la estatua de Enrique el Navegante. Otros personajes representados son por ejemplo Alfonso V, Vasco da Gama, Fernando de Magallanes, Diego Cao, el poeta Luis de Camoes, el pintor Nuno Gonzálvez y una larga lista de 30 prohombre. Se puede subir a lo alto del monumento en un ascensor.

La Torre de Belém

  • La torre de Belén declarada Patrimonio Mundial por la Unesco. Es tal vez el monumento más emblemáticos de Lisboa fue construida en el siglo. XVI por orden de Manuel I para defender la desembocadura del Tajo y el cercano “Mosteiro dos Jerónimos” y durante muchos años fue el punto de embarque para las naves que zarpaban para abrir nuevas rutas marítimas. La torre una verdadera joya de la arquitectura, mezcla con granja armonía los estilos góticos temprano, bizantino y manuelino. .

Centro Cultural Belém

  • A continuación hay que acercarse al Centro Cultural del Belém, un moderno edificio construido en 1990. En pocos años se ha convertido en un referente imprescindible a la hora de hablar de la vida cultural portuguesa especialmente en cuanto a música y artes escénicas y fotografía, pues cuenta con un Museo del Diseño, un pabellón de exposiciones donde puede verse muestras artísticas temporales contemporáneas de prestigio. También hay actuaciones musicales e interesantes espectáculos de danza

El "Mosteiro dos Jerónimos"

  • Este impresionante monasterio también Patrimonio Mundial, es la mejor muestra del estilo manuelino y simboliza el esplendor de Portugal durante la época de los grandes descubrimientos. En su Iglesia que culmina en una bóveda de crucero de 25 m está la tumba de Vasco de Gama y Luís de Camoes. También merece especial atención el refectorio el pórtico sur, el claustro la fuente con forma de León y las sillas del coro. En la sala del tesoro podemos encontrar una colección de orfebrería arcaica en el ala moderna el Museo Nacional de Arqueología. .

Museu Nacional de Arqueología

  • En una de las salas más modernas del Mosteiro dos Jerónimos se encuentra el Museo Nacional de arqueología el más completo del país en su estilo, donde se exponen cerámicas, armas, joyas y estelas, desde la prehistoria hasta la época romana y musulmana, todas ellas encontradas en Portugal. Pueden verse máscaras funerarias talismanes de barro cocido, con los funerarios con jeroglíficos, momias, sandalias peines, e incluso pequeños cocodrilos momificados. Su colección de orfebrería está considerada la mejor de toda la península Ibérica.
“Venden sueños y olor de mar / tempestades pregona / su nombre propio María / su apellido Lisboa”. Siempre decimos Lisboa en singular. Cómo sí solo hubiera una como si el fado de Amalia fuese cierto pero no. Lisboa hay varias cada una con su carácter, con sus olores y sabores, con su personalidad : la Lisboa bien dispuesta y señorial del barrio alto y del Chiado, y la Lisboa rápida y llana, ocupada ni comercial de la Baixa.

Cuarto día

El Parque Eduardo VII

  • Sí queremos comer algo antes de subir hasta el parque Eduardo séptimo podemos hacerlo en alguno de los establecimientos de la Avenida da Liberdade cómo Ad Lib o la Caffé. Tras un tranquilo paseo por este amplio Boulevard se llega al parque de Eduardo VII de estilo afrancesados. Se trata de una colina de 25 hectáreas con senderos con dibujos en forma de mosaico que van ascendiendo hasta el mirador de la cima desde donde debido a la inclinación del terreno puede verse una amplia panorámica de los barrios bajos con el río Tajo al fondo.

Museu Nacinal do Chiado

  • La siguiente cita es este museo innovador y modernos que ocupa el antiguo convento de “Sao Francisco da Cidade”, prácticamente destruido en el incendio de 1988 fue remodelado por el arquitecto francés Wilmont, qué proyecto un espacio abierto unido por pasarela para dejar ver las estructura del edificio original. Cuenta con una muestra de pinturas esculturas y dibujos de antiguos artistas portugueses además de un recinto donde hay interesantes exposiciones de artistas contemporáneos.

Igreja de Sao Roque

  • Entrando en el Barrio alto se encuentra la Iglesia de San Roque de fachadas sencillas pero con un interior espectacular especialmente el techo de madera decorada con pinturas que representan escenas del Apocalipsis. En sus capillas realzadas a base de mármoles de colores hay verdadera joyas, como los azulejos de la tercera capilla de la derecha del siglo XVI, dedicados a San Roque patrón de los enfermos de peste, o los cuadros dedicados a San Francisco Javier de la segunda capilla. En las dependencias anexas al templo está el pequeño Museo de Arte Sacro, que cuenta con relicarios, vestimentas y otros objetos religiosos.

La fundación Gulbenkian

  • En su impresionante museo hay una sala de exposiciones temporales y una amplia exposición permanente dividida en siete grandes áreas: Arte egipcio clásico y mesopotámico. Arte del Oriente islámico. Arte asiático. Arte europeo de los siglos XV al XVII. Arte europeo de los siglos XVII y XIX Artes decorativas francesas del siglo XVIII y la colección Lalique.

Cena con fado

  • El fado es una de las grandes señas de identidad de Lisboa y de todo el país, por lo que una visita a la ciudad no puede terminar sin asistir a un espectáculo de este tipo mientras se cena. Hay buenos restaurantes que ofrecen este nostálgico género musical en muchos lugares. Proponemos los siguientes locales cómo posibles opciones: “Adega do Machado”, “Arcadas do Faia” o “Nono”, en el Barrio Alto. Y “A Baiuca”, “Clube de fado” “Taberna del Rey” o “Mesa de Frades” en el barrio de Alfama.

En el barrio de Alfama se pueden ver en las fachadas, pequeños azulejos con frases y refranes relacionados con el fado, o con las tradiciones populares.


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